El factoring es una operación financiera en la que una empresa vende sus créditos futuros a una entidad especializada para obtener liquidez. El principal requisito para poder optar por el factoring es que la empresa tenga una cartera de clientes solventes y que sean éstos los que le estén adeudando los créditos que se pretenden vender.
Para que una entidad de factoring estudie tu petición debes aportar la documentación necesaria, que habitualmente suele ser la siguiente:
Una vez que se haya estudiado tu solicitud, la entidad de factoring te informará de sus condiciones y, si estás de acuerdo, se procederá a la firma del contrato. En él se especificarán todos los detalles relacionados con el factoring, como los créditos que se han de vender, el importe máximo que se puede obtener en cada momento, los plazos de vencimiento, los tipos de interés y las comisiones.